La iglesia y convento de Stella Maris, o de Santa María de Belén, en la Alameda Principal de Málaga, es una de las obras clave de la arquitectura religiosa moderna en España. La proyectó en 1964 José María García de Paredes para los Carmelitas Descalzos con criterios de austeridad funcional y constructiva: una obra de una sencillez ejemplar y una sorprendente claridad compositiva.
La iglesia es un único volumen con cubierta de cerchas apoyada en pilares perimetrales. Se entra bajo un doble coro, y el altar, ligeramente elevado al fondo, tiene una capilla en semisótano debajo. Sobre la nave flotan tres niveles de convento: el claustro abierto, las estancias de la comunidad y, bajo la cubierta, las celdas. Ladrillo cerámico visto, estructura metálica y carpinterías de perfiles metálicos se integran con discreción en una de las calles más transitadas de la ciudad. Es Bien de Interés Cultural incoado y figura en el registro del Docomomo Ibérico.
Nuestro reportaje recorre la luz de la nave y la claridad de su estructura.