En resumen: esta guía recorre cómo la fotografía pasó del paisaje sublime al paisaje intervenido, desde la Mission Héliographique de 1851 hasta New Topographics (1975) y la Mission photographique de la DATAR (1984). Presenta a los autores que conviene conocer, también en España; explica qué es un no-lugar según Marc Augé; y propone siete claves prácticas para fotografiarlo. Al final encontrarás películas, libros y lecturas para seguir.
Un aparcamiento a mediodía, una valla que no protege nada, la trasera de una nave con un aparato de aire acondicionado. Son lugares por los que pasamos todos los días sin mirarlos. Precisamente por eso, desde hace medio siglo, muchos fotógrafos han decidido que merecen una foto.
En Loveladrillo fotografiamos arquitectura, pero también el territorio que la rodea: polígonos, solares, periferias. Esta guía nace de los talleres de fotografía de territorio que impartimos y reúne lo que contamos en ellos: cómo la fotografía pasó del paisaje sublime al paisaje intervenido, quiénes son los autores que hay que conocer, qué significa eso del «no-lugar» y qué miramos nosotros cuando salimos a fotografiarlo.
Paisaje, territorio y documental: tres palabras que se mezclan
Antes de empezar, conviene separar tres etiquetas que se usan casi como sinónimos:
· Fotografía de paisaje: busca la belleza del lugar, normalmente natural. La emoción manda.
· Fotografía de territorio: se interesa por cómo el ser humano ha transformado ese lugar. No busca lo bonito, sino lo significativo, y a menudo lo encuentra en lo banal.
· Fotografía documental: cuenta historias sobre un lugar y la gente que lo habita, con un enfoque más cercano al periodismo.
Un mismo polígono industrial puede ser las tres cosas, según quién lo mire y para qué. La palabra «territorio», además, lleva implícita una idea de posesión: un territorio siempre es de alguien. Fotografiarlo es, de algún modo, preguntarse de quién es y qué se ha hecho con él.
1826-1851: la fotografía nace mirando el paisaje
La pintura tardó siglos en convertir el paisaje en un género propio; la fotografía lo hizo desde el primer día, entre otras cosas porque los edificios y las montañas no se mueven. La imagen fotográfica más antigua que se conserva, tomada por Nicéphore Niépce hacia 1826-1827, es precisamente una vista de tejados desde una ventana de su casa en Le Gras. Hoy se guarda en el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas.
Entre 1844 y 1846, William Henry Fox Talbot publicó por entregas The Pencil of Nature, el primer libro comercial ilustrado con fotografías: veinticuatro calotipos, muchos de ellos de arquitectura y paisaje.
En 1851, la Comisión de Monumentos Históricos de Francia encargó a cinco fotógrafos (Édouard Baldus, Hippolyte Bayard, Gustave Le Gray, Henri Le Secq y Auguste Mestral) recorrer el país para inventariar su patrimonio. Fue la Mission Héliographique, el primer gran encargo fotográfico de un gobierno. Casi todos trabajaron con negativos de papel; solo Bayard usó vidrio. Paradójicamente, las imágenes apenas se difundieron en su momento.
Le Gray llevó después la técnica al límite con sus marinas de los años cincuenta: para que el cielo y el mar salieran bien expuestos a la vez, a menudo positivaba dos negativos distintos en una sola copia.
«Part of Queen's College, Oxford», lámina I de The Pencil of Nature. William Henry Fox Talbot, 1844.
«Part of Queen's College, Oxford», lámina I de The Pencil of Nature. William Henry Fox Talbot, 1844.
«La Grande Vague, Sète». Gustave Le Gray, 1857.
«La Grande Vague, Sète». Gustave Le Gray, 1857.
«Le Brick». Gustave Le Gray, 1856.
«Le Brick». Gustave Le Gray, 1856.
El Oeste: fotografiar para medir (y para proteger)
Al otro lado del Atlántico, la fotografía acompañó la expansión hacia el Oeste, y lo hizo con un propósito muy concreto: medir el territorio. Timothy O'Sullivan, que venía de fotografiar la Guerra de Secesión, trabajó entre 1867 y 1874 para las expediciones geológicas del gobierno estadounidense dirigidas por Clarence King y George Wheeler.
Carleton Watkins llevó a Yosemite en 1861 una cámara de placas gigantes, de unas 18 × 22 pulgadas. Sus imágenes ayudaron a que en 1864 Lincoln firmara la ley que protegía el valle. Y las fotografías de William Henry Jackson en la expedición Hayden de 1871 llegaron al Congreso justo antes de que se creara, en 1872, el Parque Nacional de Yellowstone, el primero del mundo.
Es una idea que conviene no olvidar: desde el principio, fotografiar el territorio fue también una forma de decidir qué hacer con él.
«Yucca Draconis, Paper Tree, Mohave Desert, Cal.». Carleton Watkins.
«Yucca Draconis, Paper Tree, Mohave Desert, Cal.». Carleton Watkins.
Shoshone Falls (Idaho). Timothy O'Sullivan.
Shoshone Falls (Idaho). Timothy O'Sullivan.
Valle de Yosemite. Carleton Watkins, década de 1860.
Valle de Yosemite. Carleton Watkins, década de 1860.
Siglo XX: de la contemplación al documento
A principios del siglo XX, la fotografía peleaba por ser considerada arte. La revista Camera Work, que Alfred Stieglitz publicó entre 1903 y 1917, fue su gran plataforma. En París, mientras tanto, Eugène Atget dedicaba tres décadas a fotografiar una ciudad que estaba desapareciendo: patios, escaparates, calles vacías. Sin pretenderlo, inventó buena parte del vocabulario de la fotografía urbana.
En los años treinta, el Grupo f/64 (Edward Weston, Ansel Adams, Imogen Cunningham, entre otros) defendió una fotografía nítida, sin artificios. Weston fotografió las dunas y los árboles de California, y en 1937 fue el primer fotógrafo en recibir una beca Guggenheim. Ansel Adams convirtió los parques nacionales en iconos y, con Fred Archer, desarrolló el sistema de zonas para controlar la exposición.
Al mismo tiempo, la Gran Depresión empujó la mirada hacia otro lado. Entre 1935 y 1944, la Farm Security Administration contrató a fotógrafos como Dorothea Lange y Walker Evans para documentar la vida rural en Estados Unidos. Evans, en concreto, fotografió fachadas, carteles y gasolineras con una frontalidad seca que anuncia todo lo que vendrá después.
En los años sesenta llegaron dos gestos más. William Christenberry empezó a fotografiar con una cámara Brownie los mismos edificios del condado de Hale (Alabama) año tras año. Y Ed Ruscha publicó Twentysix Gasoline Stations (1963), un libro de gasolineras fotografiadas sin la menor intención artística aparente. El paisaje banal ya tenía quien lo mirara.
Eugène Atget, París.
Eugène Atget, París.
Edward Weston, dunas en California, años treinta.
Edward Weston, dunas en California, años treinta.
Walker Evans, escaparates y carteles en el sur de Estados Unidos, años treinta.
Walker Evans, escaparates y carteles en el sur de Estados Unidos, años treinta.
1975: New Topographics
El 14 de octubre de 1975, el Museo Internacional de Fotografía de la George Eastman House de Rochester (Nueva York) inauguró una exposición con un título muy poco poético: New Topographics: Photographs of a Man-Altered Landscape, «fotografías de un paisaje alterado por el hombre». La comisarió William Jenkins y reunió a diez fotógrafos: Robert Adams, Lewis Baltz, Bernd y Hilla Becher, Joe Deal, Frank Gohlke, Nicholas Nixon, John Schott, Stephen Shore y Henry Wessel Jr. Los Becher eran los únicos no estadounidenses y Shore, el único que trabajaba en color.
En lugar de montañas, mostraban urbanizaciones a medio construir, naves industriales, casas prefabricadas y aparcamientos. Lo hacían con una mirada aparentemente neutra: encuadres frontales, luz sin efectos, nada de dramatismo. Jenkins habló de una fotografía «sin estilo», aunque varios de los propios fotógrafos no estaban de acuerdo con esa etiqueta.
Algunos de sus trabajos clave:
· Robert Adams: The New West (1974), sobre la expansión suburbana de Colorado.
· Lewis Baltz: The New Industrial Parks near Irvine, California (1974), 51 fotografías de fachadas de naves casi abstractas.
· Bernd y Hilla Becher: décadas fotografiando torres de agua, silos y altos hornos siempre con el mismo encuadre, agrupados en tipologías. En 1990 recibieron el León de Oro de escultura en la Bienal de Venecia.
· Frank Gohlke: los elevadores de grano de las llanuras estadounidenses, reunidos en Measure of Emptiness (1992).
· Stephen Shore: Uncommon Places (1982), el gran viaje en color por Estados Unidos.
· Henry Wessel Jr.: escenas suburbanas de California con una luz cegadora, recogidas años después en Incidents (2013).
La exposición recibió críticas tibias, pero con el tiempo se convirtió en una de las más influyentes de la historia de la fotografía. Entre 2009 y 2012 se reconstruyó y viajó por Estados Unidos y Europa; en España pudo verse en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.
Un apunte: William Eggleston, al que a menudo se asocia con este movimiento por su forma de fotografiar lo cotidiano en color, no formó parte de la exposición. Su gran momento llegó un año después, en 1976, con su individual en el MoMA.
En vídeo, tras las imágenes: Lewis Baltz en TateShots (Tate, 2012, 4 min); Robert Adams sobre fotografiar «un paisaje de errores» en Colorado y California (SFMOMA, 2019, 5 min); Hilla Becher sobre cómo empezó, con Bernd, a fotografiar la arquitectura industrial (SFMOMA, 2018, 4 min), y Stephen Shore en Louisiana Channel (2024, 11 min). Los cuatro, en inglés.
Después de 1975: color, escala y paisaje alterado
A partir de ahí, el territorio se convirtió en uno de los grandes temas de la fotografía contemporánea, con caminos muy distintos:
· Volver al mismo sitio. Entre 1977 y 1979, el Rephotographic Survey Project (Mark Klett, Gordon Bushaw y Rick Dingus, con Ellen Manchester y JoAnn Verburg) localizó los puntos exactos desde los que O'Sullivan, Jackson y otros fotografiaron el Oeste un siglo antes, y repitió las tomas. Entre 1997 y 2000 volvieron por tercera vez.
· El color irónico. Joel Sternfeld recorrió Estados Unidos entre 1978 y 1984 para American Prospects (1987), un retrato del país lleno de pequeñas contradicciones.
· El desierto como archivo. Richard Misrach trabaja desde 1979 en Desert Cantos, una serie abierta sobre los desiertos del Oeste y lo que el ser humano hace en ellos.
· La herida vista desde el aire. David Maisel fotografía desde los años ochenta minas, balsas de residuos y paisajes devastados, reunidos bajo el título Black Maps.
· La escala industrial. Edward Burtynsky (Canadá, 1955) documenta minas, canteras y fábricas a una escala que obliga a mirar dos veces; su serie Urban Mines (1997) se centra en el reciclaje de metales.
· La escuela de Düsseldorf. Los alumnos de los Becher llevaron la frialdad de sus maestros al gran formato en color: Andreas Gursky (99 Cent, 1999; Rhein II, 1999, que en 2011 se convirtió en la fotografía más cara vendida hasta entonces en una subasta), Candida Höfer y sus espacios públicos vacíos, Thomas Struth y sus calles sin protagonistas (<iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/0z-mhyvmvQU" frameborder="0" allowfullscreen></iframe>Unbewusste Orte, 1987) y Axel Hütte.
· Italia y lo cotidiano. Luigi Ghirri (Kodachrome, 1978) encontró poesía en escaparates, parques de atracciones y carteles, y fue el impulsor de Viaggio in Italia (1984), un proyecto colectivo que redefinió el paisaje italiano.
· El encargo público, otra vez. En 1984, más de un siglo después de la Mission Héliographique, el Estado francés volvió a encargar un retrato fotográfico del país. La Mission photographique de la DATAR, dirigida por Bernard Latarjet y el fotógrafo François Hers, reunió durante la segunda mitad de los ochenta a casi una treintena de autores franceses y extranjeros, entre ellos Raymond Depardon, Robert Doisneau, Sophie Ristelhueber y Gabriele Basilico, para representar el paisaje francés de aquella década. No buscaban un inventario objetivo, sino la experiencia personal de cada fotógrafo ante el territorio.
· Basilico y la costa. Gabriele Basilico (Milán, 1944-2013), arquitecto de formación y único italiano de la Mission, recorrió en 1984 y 1985 el litoral del canal de la Mancha y del mar del Norte: Le Tréport, Boulogne-sur-Mer, Le Touquet. Sus fotografías en blanco y negro, reunidas en el libro Bord de mer, miran puertos, playas y paseos marítimos con la calma de un vedutista, y le dieron proyección internacional.
En vídeo, tras las imágenes: la BnF presenta la Mission de la DATAR (en francés, 9 min); el MAXXI de Roma, sobre su exposición de Gabriele Basilico (2 min); el tráiler de Infinito. L’universo di Luigi Ghirri (Matteo Parisini, 2022), y la charla de Edward Burtynsky al recibir el TED Prize de 2005 (en inglés, 35 min).
Izquierda: «Green River Buttes, Green River, Wyoming», Timothy O'Sullivan, 1872. Derecha: «Castle Rock, Green River, Wyoming», Mark Klett y Gordon Bushaw para el Rephotographic Survey Project, 1979.
Izquierda: «Green River Buttes, Green River, Wyoming», Timothy O'Sullivan, 1872. Derecha: «Castle Rock, Green River, Wyoming», Mark Klett y Gordon Bushaw para el Rephotographic Survey Project, 1979.
Joel Sternfeld, de American Prospects.
Joel Sternfeld, de American Prospects.
Richard Misrach, de Desert Cantos.
Richard Misrach, de Desert Cantos.
David Maisel, de Black Maps.
David Maisel, de Black Maps.
Edward Burtynsky, de Urban Mines.
Edward Burtynsky, de Urban Mines.
Andreas Gursky, 99 Cent, 1999.
Andreas Gursky, 99 Cent, 1999.
Candida Höfer.
Candida Höfer.
Thomas Struth.
Thomas Struth.
Luigi Ghirri, de Il paese dei balocchi.
Luigi Ghirri, de Il paese dei balocchi.
Una mirada desde España
La fotografía española tiene una tradición sólida en este terreno:
· Bleda y Rosa: Campos de fútbol (1992-1995), Campos de batalla (1994-2016), Ciudades (1997-2000) y Origen (desde 2003). Premio Nacional de Fotografía 2008.
· Montserrat Soto: paisajes construidos y lugares de memoria, como Paisaje secreto (2004) o Huellas. Premio Nacional de Fotografía 2019.
· Xavier Ribas: Domingos (1994-1997), el ocio en los márgenes de la Barcelona posolímpica.
· Ignasi López: Agroperifèrics (2006-2012), los huertos que sobreviven entre autopistas en el área de Barcelona.
· Txema Salvans: Nice to Meet You (2010), The Waiting Game (2013 y 2018) y My Kingdom (2018), la espera y el ocio en los paisajes de la costa mediterránea.
· Aleix Plademunt: Dubailand, el gigantesco parque temático inacabado de Dubái.
· Eduardo Nave: Normandie: les rivages du débarquement (2003-2019), las playas del desembarco tal y como son hoy.
· José Guerrero: To come back (2011), carreteras y horizontes del Oeste americano.
· Julia Schulz-Dornburg: Ruinas modernas, una topografía de lucro (2012), las urbanizaciones abandonadas tras la burbuja inmobiliaria.
En vídeo, tras las imágenes: Castilla y León Televisión, sobre el Premio Nacional de Fotografía a Montserrat Soto (2019, 2 min).
Xavier Ribas.
Xavier Ribas.
Txema Salvans, de la serie The Waiting Game.
Txema Salvans, de la serie The Waiting Game.
Aleix Plademunt, de Dubailand.
Aleix Plademunt, de Dubailand.
El no-lugar
En 1992, el antropólogo francés Marc Augé publicó Non-lieux. Introduction à une anthropologie de la surmodernité (en español, Los «no lugares». Espacios del anonimato, Gedisa). En él distinguía entre los lugares, que tienen identidad, historia y crean relaciones entre las personas, y los no-lugares: espacios de paso donde estamos solos aunque estemos rodeados de gente.
Sus ejemplos son conocidos: autopistas, aeropuertos, estaciones, grandes superficies, cadenas de hoteles. Espacios intercambiables, que funcionan igual en cualquier ciudad del mundo y con los que solo nos relacionamos a través de un billete, una tarjeta o un ticket de aparcamiento. Augé murió en 2023, pero su concepto sigue más vigente que nunca.
La fotografía de territorio encontró en el concepto de Augé un nombre para lo que llevaba años fotografiando. Fotografiar un no-lugar es preguntarse por qué existe, a quién sirve y qué dice de nosotros. Y, a veces, descubrir que tiene más belleza de la que parecía.
Algunos fotógrafos que lo han explorado de formas muy distintas:
· Nadav Kander: Yangtze, The Long River (2006-2007), las ciudades que crecen a lo largo del río Yangtsé.
· Michael Wolf: las sillas remendadas que los vecinos de Hong Kong dejan en callejones y portales, reunidas en Sitting in China (2002).
· Sarah Pickering: Public Order (2002-2005), las ciudades falsas donde se entrena la policía británica.
· Frank Hallam Day: Alumascapes, autocaravanas aparcadas de noche en Florida (Premio Leica Oskar Barnack 2012).
· Anastasia Samoylova: la Florida de los huracanes y las promociones inmobiliarias, en diálogo con Walker Evans en el libro Floridas (Steidl, 2022, editado por David Campany).
· Matthias Heiderich y Emmanuel Monzon: el color y el vacío de la periferia contemporánea, de Berlín a Seattle.
En vídeo, tras las imágenes: Marc Augé en el programa Diálogos transatlánticos, de Canal Encuentro (Argentina, 43 min).
Nadav Kander, de Yangtze, The Long River, 2006-2007.
Nadav Kander, de Yangtze, The Long River, 2006-2007.
Michael Wolf, de su serie de sillas de Hong Kong (Sitting in China).
Michael Wolf, de su serie de sillas de Hong Kong (Sitting in China).
Sarah Pickering, de Public Order.
Sarah Pickering, de Public Order.
Anastasia Samoylova, Florida.
Anastasia Samoylova, Florida.
Matthias Heiderich.
Matthias Heiderich.
Emmanuel Monzon, de Urban Sprawl, Emptiness.
Emmanuel Monzon, de Urban Sprawl, Emptiness.
Frank Hallam Day.
Frank Hallam Day.
Siete claves para mirar un no-lugar
Estas son las ideas que aplicamos cuando salimos a fotografiar territorio. No son reglas, sino puntos de partida.
1. El encuadre frontal
Ponte de frente, con la cámara nivelada y las verticales rectas. El encuadre frontal elimina la retórica de las diagonales y convierte un muro o una puerta en una superficie que se puede leer, casi como un documento.
Qué mirar: la línea del horizonte y la de los muros, paralelas al borde de la foto.
Muro de bloques con una puerta de chapa en un camino de tierra. Fotografía: Loveladrillo
Muro de bloques con una puerta de chapa en un camino de tierra. Fotografía: Loveladrillo
2. La luz sin dramatismo
Olvida la hora dorada. La luz dura del mediodía, la que cualquier manual desaconseja, es la luz real de estos lugares: plana en los colores, dura en las sombras, sin nada que embellezca la escena.
Qué mirar: las sombras cortas y el cielo limpio, que dejan todo el protagonismo a la forma.
Solar vallado con una farola y restos de construcciones. Fotografía: Loveladrillo
Solar vallado con una farola y restos de construcciones. Fotografía: Loveladrillo
3. Lo banal como tema
Un cono naranja en un aparcamiento vacío no es nada, y precisamente por eso puede serlo todo. En estos lugares, los objetos más insignificantes son los que cuentan la historia: señales, bolardos, conos, tapas de registro.
Qué mirar: el elemento más pequeño de la escena. Si lo quitaras, ¿la foto seguiría funcionando?
Aparcamiento vacío con conos de tráfico junto a una nave. Fotografía: Loveladrillo
Aparcamiento vacío con conos de tráfico junto a una nave. Fotografía: Loveladrillo
4. La huella humana, sin personas
En la fotografía de territorio casi nunca aparece nadie, pero todo habla de quien estuvo allí: una persiana a medio bajar, un cable que cuelga, una tierra pisada. La ausencia de personas obliga a imaginarlas.
Qué mirar: los rastros de uso. Desgaste, parches, arreglos improvisados.
Fachada encalada con una persiana bajada a la sombra de un árbol. Fotografía: Loveladrillo
Fachada encalada con una persiana bajada a la sombra de un árbol. Fotografía: Loveladrillo
5. La repetición y la geometría
Los no-lugares se construyen en serie: naves, ventanas, módulos que se repiten. Esa repetición, que los hace anónimos, es también lo que los hace fotogénicos. Los Becher lo llevaron al extremo con sus tipologías de estructuras industriales fotografiadas siempre igual.
Qué mirar: los ritmos de la fachada y cómo los rompe cualquier elemento ajeno.
Fachada de una nave industrial con un rótulo y una canasta de baloncesto entre la maleza. Fotografía: Loveladrillo
Fachada de una nave industrial con un rótulo y una canasta de baloncesto entre la maleza. Fotografía: Loveladrillo
6. El límite
Muros, vallas, setos, mallas. Gran parte del territorio contemporáneo está hecho de límites que separan lo público de lo privado, lo construido de lo que todavía no lo está. Fotografiar el límite es fotografiar quién puede pasar y quién no.
Qué mirar: lo que asoma por encima del muro, que suele contar lo que hay detrás.
Muro de bloques con una palmera y la cubierta de una nave al fondo. Fotografía: Loveladrillo
Muro de bloques con una palmera y la cubierta de una nave al fondo. Fotografía: Loveladrillo
7. La naturaleza que resiste
Entre el asfalto y el bloque de hormigón siempre aparece algo vivo: un árbol que sobrevive en una esquina, un arbusto que invade un aparcamiento. Es el diálogo más interesante del paisaje intervenido, y el que conecta este tipo de fotografía con la tradición del paisaje.
Qué mirar: dónde gana la naturaleza y dónde gana el hormigón.
Árbol junto a una edificación con aparatos de aire acondicionado. Fotografía: Loveladrillo
Árbol junto a una edificación con aparatos de aire acondicionado. Fotografía: Loveladrillo
Arbusto que invade un aparcamiento junto a un cono de tráfico. Fotografía: Loveladrillo
Arbusto que invade un aparcamiento junto a un cono de tráfico. Fotografía: Loveladrillo
Cronología
1826-27 · Nicéphore Niépce toma Point de vue du Gras, la fotografía de cámara más antigua que se conserva.
1839 · Se presenta el daguerrotipo.
1844-46 · William Henry Fox Talbot publica The Pencil of Nature.
1851 · Mission Héliographique en Francia.
1861 · Carleton Watkins fotografía Yosemite; en 1864 el valle queda protegido.
1867-74 · Timothy O'Sullivan, en las expediciones de King y Wheeler.
1871-72 · William Henry Jackson en la expedición Hayden; nace el Parque Nacional de Yellowstone.
1878 · Eadweard Muybridge, The Horse in Motion.
c. 1897-1927 · Eugène Atget fotografía París.
1903-17 · Alfred Stieglitz publica Camera Work.
1932 · Nace el Grupo f/64.
1935-44 · Fotógrafos de la Farm Security Administration.
1963 · Ed Ruscha, Twentysix Gasoline Stations.
1975 · New Topographics, en la George Eastman House de Rochester.
1976 · William Eggleston expone en el MoMA.
1977-79 · Rephotographic Survey Project.
1984 · Viaggio in Italia.
1987 · Joel Sternfeld, American Prospects.
1992 · Marc Augé publica Non-lieux.
1999 · Andreas Gursky, 99 Cent y Rhein II.
2009-12 · La exposición New Topographics se reconstruye y viaja; en España, a Bilbao.
Para ver
· Koyaanisqatsi (Godfrey Reggio, 1982): sin diálogos, con fotografía de Ron Fricke y música de Philip Glass. Su título es una palabra hopi que significa «vida desequilibrada».
· Trafic (Jacques Tati, 1971): el último Monsieur Hulot, atrapado en autopistas, atascos y áreas de servicio. Una comedia sobre el no-lugar antes de que existiera la palabra.
· Ansel Adams (Ric Burns, 2002): el documental de la serie American Experience sobre el fotógrafo de los parques nacionales.
· Manufactured Landscapes (Jennifer Baichwal, 2006): sigue a Edward Burtynsky fotografiando los paisajes de la industria. Su tráiler, justo debajo de los carteles.
· Urbanized (Gary Hustwit, 2011): cómo se diseñan las ciudades; cierra la trilogía del diseño de Hustwit, tras Helvetica y Objectified.
· The Human Scale (Andreas M. Dalsgaard, 2012): el urbanismo pensado para las personas, a partir del trabajo del arquitecto Jan Gehl.
· Detropia (Heidi Ewing y Rachel Grady, 2012): el declive de Detroit tras la crisis de la industria del automóvil. Premio al montaje en Sundance.
· Dorothea Lange: Grab a Hunk of Lightning (Dyanna Taylor, 2014): la vida de la fotógrafa de la FSA, contada por su nieta.
· Don't Blink – Robert Frank (Laura Israel, 2015): el autor de Los americanos, en primera persona.
· How To with John Wilson (HBO, 2020-2023): una serie de humor que es, en el fondo, un catálogo de no-lugares de Nueva York.
Cartel de Koyaanisqatsi (Godfrey Reggio, 1982).
Cartel de Koyaanisqatsi (Godfrey Reggio, 1982).
Cartel de Trafic (Jacques Tati, 1971).
Cartel de Trafic (Jacques Tati, 1971).
Cartel de Ansel Adams (Ric Burns, 2002).
Cartel de Ansel Adams (Ric Burns, 2002).
Cartel de Manufactured Landscapes (Jennifer Baichwal, 2006).
Cartel de Manufactured Landscapes (Jennifer Baichwal, 2006).
Cartel de Urbanized (Gary Hustwit, 2011).
Cartel de Urbanized (Gary Hustwit, 2011).
Cartel de The Human Scale (Andreas M. Dalsgaard, 2012).
Cartel de The Human Scale (Andreas M. Dalsgaard, 2012).
Cartel de Detropia (Heidi Ewing y Rachel Grady, 2012).
Cartel de Detropia (Heidi Ewing y Rachel Grady, 2012).
Cartel de How To with John Wilson (HBO, 2020).
Cartel de How To with John Wilson (HBO, 2020).
Para saber más
· Marc Augé, Los «no lugares». Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad, Gedisa.
· Britt Salvesen y Alison Nordström, New Topographics, Steidl / Center for Creative Photography, 2009. El catálogo de la reconstrucción de la exposición.
· Malcolm Daniel, «Mission Héliographique, 1851», Heilbrunn Timeline of Art History, The Metropolitan Museum of Art.
· Mark Klett y otros, Second View: The Rephotographic Survey Project, University of New Mexico Press, 1984.
· Robert Adams, Beauty in Photography (1981), ensayos sobre el paisaje y la belleza.
Fotografías: Fer Gómez · Loveladrillo, excepto las imágenes históricas y las de los autores citados, acreditadas en cada pie de foto.
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